El perfil lipídico es un examen de sangre que se utiliza para evaluar los niveles de lípidos en el cuerpo. Los lípidos son grasas que se encuentran en la sangre y que desempeñan un papel importante en la salud cardiovascular. El perfil lipídico incluye varias pruebas de sangre, incluyendo el colesterol total, el colesterol LDL (el colesterol “malo”), el colesterol HDL (el colesterol “bueno”) y los triglicéridos. Aquí te explicamos qué se puede detectar en un perfil lipídico.
El colesterol total se refiere a la cantidad total de colesterol en la sangre. El colesterol LDL es el colesterol “malo” que se acumula en las paredes de las arterias y puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El colesterol HDL es el colesterol “bueno” que ayuda a eliminar el exceso de colesterol de la sangre. Los triglicéridos son otro tipo de lípido que se encuentra en la sangre y que también pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares si se encuentran en niveles elevados.
El perfil lipídico puede detectar niveles elevados de colesterol total, colesterol LDL, triglicéridos y niveles bajos de colesterol HDL en la sangre. Estos niveles elevados o bajos pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
El colesterol total se mide en miligramos por decilitro de sangre (mg/dL). Los niveles normales de colesterol total son menores a 200 mg/dL. Los niveles entre 200 y 239 mg/dL se consideran limítrofes y los niveles por encima de 240 mg/dL se consideran elevados.
El colesterol LDL se mide en mg/dL. Los niveles óptimos de colesterol LDL son menores a 100 mg/dL. Los niveles entre 100 y 129 mg/dL se consideran cerca del óptimo. Los niveles entre 130 y 159 mg/dL se consideran limítrofes, mientras que los niveles entre 160 y 189 mg/dL se consideran elevados. Los niveles por encima de 190 mg/dL se consideran muy elevados.
El colesterol HDL se mide en mg/dL. Los niveles óptimos de colesterol HDL son mayores a 60 mg/dL. Los niveles por debajo de 40 mg/dL se consideran bajos.
Los triglicéridos se miden en mg/dL. Los niveles normales de triglicéridos son menores a 150 mg/dL. Los niveles entre 150 y 199 mg/dL se consideran limítrofes, mientras que los niveles entre 200 y 499 mg/dL se consideran elevados. Los niveles por encima de 500 mg/dL se consideran muy elevados.